viernes, 25 de febrero de 2011

¿Qué puedo hacer para mejorar el ambiente?

Seguramente muchas veces se ha preguntado qué puede hacer para vivir en un mejor ambiente; nosotros nos pusimos en la tarea de pensar en pequeñas cosas o hábitos sencillos que podemos adquirir para tener una mejor calidad de vida.

Lo invitamos a reflexionar sobre los siguientes puntos, ¿cuáles practica?

  1. Tener presentes las necesidades de la familia.
  2. Compartir tiempo de calidad con todas las personas que la conforman.
  3. Ser respetuosos y amorosos.
  4. Dialogar constantemente para conocer las dificultades que afrontan los demás y buscar soluciones entre todos.
  5. Demostrar interés por las ideas y por el día a día de los demás.
  6. Fomentar buenos hábitos que faciliten la convivencia.
  7. Mantener siempre un buen ambiente familiar.
  8. Procurar la unidad familiar, generar espacios de socialización y evitar situaciónes que dividan la famila.
  9. Ser cordial con los vecinos.
  10. Procurar el bienestar de todos.
  11. Ser respetuosos y tolerantes.
  12. Mantener un buen ambiente de vecindad.
  13. Trabajar conjuntamente por el barrio y el sector.
  14. Aportar soluciones a los conflictos y problemáticas.
  15. Tener buenos hábitos de urbanismo y convivencia.
  16. Participar en los proyectos y actividades que se desarrollan en el barrio.
  17. Mantener limpios y agradables los diferentes espacios.
  18. Ser solidarios y colaboradores con los demás.
  19. Respetar a los compañeros.
  20. Mantener un ambiente de cordialidad y compañerismo.
  21. Dialogar para resolver las diferencias que puedan existir.
  22. Ser tolerantes.
  23. Trabajar por el beneficio de todos.
  24. Tener una buena conducta.
  25. Ser solidario y colaborador.
  26. Tener siempre una actitud positiva.
  27. Practicar buenos hábitos de urbanidad.
  28. Saber reconocer los errores y pedir disculpas cuando se hace algo que ofenda a otros.
Todos podemos contribuir, sólo basta tener buena voluntad y muchas ganas

El trabajo en equipo

Trabajar en equipo no siempre resulta fácil, sobre todo por las diferentes personalidades de quienes lo conforman.

A continuación se mencionan algunos aspectos que deben considerarse para poder planear y desarrollar  estratégicamente las actividades:
  •        Tener metas y funciones perfectamente definidas y comprendidas por todos.
  •         Estar perfectamente capacitados para desarrollar sus funciones.
  •        Ser capaces individualmente de tomar decisiones.
  •        Saber resolver los eventuales conflictos interpersonales.
  •        Tener los recursos necesarios para las actividades.

Cuando se trabaja en equipo se deben tener objetivos claros, determinados y perfectamente definidos.
Se debe hacer que todos los componentes del equipo los entiendan y sean partícipes de ello. Todos deben estar comprometidos y trabajar por un mismo objetivo.

El líder de un grupo es muchas veces la causa de los problemas de un equipo. El líder debe ser capaz de auto criticarse y evaluar con regularidad acerca del estilo de liderazgo que utiliza. Es bueno que el líder se pregunte: ¿Estoy conectado con las necesidades de los demás miembros del equipo? ¿Presto atención a la conducta interpersonal? ¿Escucho adecuadamente a mis compañeros de equipo? ¿Puedo dar ejemplo de eficiencia y productividad?

Se deben aprovechar los espacios de participación, las capacitaciones que puedan interesar al grupo frente a determinada problemática y buscar apoyo cuando se requiera. También es importante generar espacios de participación al interior del equipo, con el fin de conocer el punto de vista de cada uno, recodando siempre que las diferencias deben respetarse y tolerarse.

Con dos o más personas en un grupo, necesariamente se tiene diferencias de opinión, estilos, ritmos de trabajo, niveles de educación y experiencia, maneras de aprender, todo lo cual puede originar conflictos interpersonales.

Las formas en que los miembros de un equipo interactúan entre sí deben fortalecer en todo momento la confianza, la clarificación de metas y la toma de decisiones, aspectos esenciales en todo desempeño de alta productividad.

Finalmente, cuando se trabaja en equipo se debe ayudar a reforzar la percepción de la imagen global y dar a los detalles una prioridad secundaria.


El liderazgo

Todos tenemos fortalezas y debilidades y es necesario experimentar para identificarlas,  poder aprovecharlas y saberlas manejar, especialmente si se va a desarrollar trabajo con la comunidad. Un líder se hace con el transcurso del tiempo, a partir de ese reconocimiento que hace de la persona.

Un líder debe tener una actitud de servicio más que de auto exaltación; debe tener fortaleza de carácter, estar consciente de su responsabilidad por la vida de los demás y estar dispuesto a asumirla; debe poseer la capacidad de tomar decisiones, tener compromiso con su causa y la valentía de mantener su postura en la adversidad.

Un buen líder debe evitar ser malgenio y arrogante. Debe ser tolerante y abierto a las opiniones de los demás.

A continuación se enumeran algunas características que debe tener un líder según el Instituto Argentino de Administración de Proyectos.

1. Excelencia en las actividades básicas del día a día: actúa apasionadamente, es optimista, motiva y valora a su gente.

2. Excelencia en relaciones personales: el liderazgo no tiene nada que ver con el cargo o el título, el liderazgo se demuestra con las relaciones interpersonales. Escucha atentamente, dice la verdad, fomenta el respeto y logra relaciones de confianza, duraderas y genuinas.

3. Adaptación al cambio: Los líderes no dirigen personas, sino que tienen actitudes que inspiran a las personas de su entorno y las mueven para actuar.

4. Eficacia personal: se enfoca en lo valioso, prioriza, reclasifica las metas.

5. Creatividad e innovación: las ideas se han convertido en la materia prima de los proyectos exitosos, pero no son más que eso, materia prima. Después de la creatividad e innovación falta la ejecución. Se debe crear e innovar pensando en la ejecución desde un principio.

6. Ser el entrenador del equipo: aconseja, observa cosas que se pueden mejorar, comparte experiencias pasadas generosamente.

7. Conciencia social: el proyecto contribuye a la organización, la organización contribuye a la sociedad. Si esos tres elementos (proyecto, organización, sociedad) no están alineados, ¿qué sentido tiene lo que hace?